martes, 30 de noviembre de 2010

La nueva Década: Capítulo Final

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Al final la espera ha merecido la pena.
Agradezco a esta peña por haber escrito el artículo.
Y además pasarlo a video.
A veces es mágico que piensen por uno mismo.

A disfrutar:

Rip - A remix manifesto from El Rancho on Vimeo.



lunes, 16 de agosto de 2010

La nueva década. Capítulo II "El camino"

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Informática. Internet. Redes. Comunicación. Instrumentos. Información. Miles de millones de personas. Clicks. Teclas. Teclados. Cerebros. Ratones. Música. Referencias. Influencias.


Con tantas palabras y tantas combinaciones posibles entre ellas... Con tantas personas en este planeta con un cerebro correspondiente en cada una... Y con las hormonas creativas en plena efervescencia por la llegada el nuevo siglo...

¿Quién puede resistirse a hacer música?

Seguro que todos y cada uno de los que estáis leyendo este texto alguna vez habéis sentido ganas de crear una canción.

Habéis visto un instrumento y habéis notado la sensación de querer tocarlo. O puede que hayáis escuchando una canción y os preguntaseis cómo se le pudo ocurrir al artista...

Hoy en día todas estas inquietudes son bastante fáciles de satisfacer. Cualquiera puede acercarse a una tienda de música y comprar su primera guitarra española a muy bajo precio. Buscar un programa musical por Internet, pedirle un micro a un colega y grabar una canción. Aunque no sea propia. Aunque se trate de "Amante Bandido" de Miguel Bosé. Grabarlo y subirlo a Youtube.

Pues bien. Toda esta amalgama de posibilidades hoy se puede dar más que nunca.

Desde el vecino de al lado hasta nuestro primo, pasando por nosotros mismos, nunca podemos saber dónde se esconde un talento hasta que no intentamos sacarlo afuera por medio de la motivación y la excitación.

Hace poco tuve en mis manos durante unos meses una Nintendo DS, la consola portátil de Nintendo, y la verdad, en cuanto conseguí pasarme el Súper Mario ya me había aburrido... hasta que un día me dio por buscar juegos en el apartado "Musicales" y cuál fue mi sorpresa que al abrir la pestaña encontré decenas de títulos relacionados con la música. Entre ellos varios de tipo creativo, y otros tantos de carácter educativo. Tuve margen de disfrutar la consola otros tantos

meses, y habrían sido años de no ser por la crisis. Crisis. Crisis. Crisis. Crisis. Crisis. (Esta palabra ya no aparecerá más en el blog. Lo juro)

A lo que me quiero referir con esto es a que cualquier persona hoy en día tiene posibilidades de expresar el arte y la creatividad que tiene dentro, sin ningún tipo de excusa, con miles de plataformas y recursos (que aprovecharé en otra entrada para enseñaros, al menos algunos) y con todas las facilidades del mundo.


Dicho esto, la conclusión a la que llegamos es bastante simple y compleja al mismo tiempo:

Estamos ante la definitiva "domesticación" del Arte tal y como lo conocemos. Estamos asistiendo a la normalización de los canales de creatividad y a su expansión y generalización por todo el mundo y para todas las personas.

Visto de ese modo, no tendríamos más que alegrarnos y dar gracias a los avances que hoy en día nos acontecen.

Pero existen más formas de ver la situación.

Os pongo un ejemplo claro:

¿Qué pensaría el maestro Ludwig van Beethoven si me viese en la siesta sentado en mi escritorio aporreando mi piano de 30 euros?

¿Qué cara creéis que se le quedaría a Chuck Berry si entrase a "Myspace" y buscase la etiqueta "Rock"?

Sin ir más lejos, ¿Cuántos latigazos pensáis que se pegaría el más grande Michael Jackson cuando, antes de morir el año pasado, escuchase una versión suya grabada por un niño de 16 años con Webcam en "Youtube"?

Desde que la música es música, desde que estudiamos su historia y sus orígenes, todos y cada uno de los pasos que se dan a lo largo de ésta van ligados a grandes Intérpretes, a grandes descubridores, inventores, pioneros y en definitiva Maestros que sentaron cátedra y fueron moldeando lo que hoy en día entendemos como "Música".

Doy por hecho que de entre los miles de lectores que se pasan por mi blog, alguno de ellos será creativo musical, intérprete o compositor. Pues bien chicos: ¿Os sentís realmente valorados hoy en día? Sed sinceros, ¿merece la pena ser artista? Y ojo, que yo no me meto en el saco... aun me queda mucho para llegar a ser uno, si es que algún día lo soy. Pero no hago más que ponerme en la piel de algún músico y pensar que lo que antaño era considerado poco menos que un genio, una persona única y singular, alguien respetable y superior a la media, hoy de poco puede presumir delante de los demás, y en ocasiones pasa hasta desapercibido.


Esta masificación no afecta solo al terreno musical, sino que podemos ver varios ejemplos en otros ámbitos como el cine, la escritura (jeje), la fotografía... hasta en la cocina.

Miles de aspirantes, miles de canales, miles de caminos. Todo el mundo quiere ser artista, algunos por satisfacción propia y la gran mayoría en busca de reconocimiento.

Cada día es más fácil ser especial. Y cada día es menos especial el ser especial.

Una vez desarrollada la teoría fea y agorera de los nuevos canales creativos, hablemos de la opinión positiva. Mi opinión:

Yo, desde mi pequeña ventana de 13 pulgadas a Internet, tengo la visión y soy de la opinión de que cada vez es más fácil ser artista, pero que, como hablé en el anterior capítulo de la nueva década, nos encontramos en una época en que una de las pocas motivaciones que nos quedan para vivir de forma diferente, para sentirnos especiales y para estar contentos con nosotros mismos es la creatividad.

Creatividad + masificación = Competencia.

Competencia + recursos = Abundancia de artistas.

Abundancia de artistas + Internet = Autentica galaxia de arte sin ningún control recorriendo nuestras vidas a cada minuto, a cada paso, a cada imagen, a cada anuncio, a cada persona que conocemos, a cada rato que "perdemos" investigando.

Yo, como aspirante a artista que soy, disfruto de cada Myspace que visito, de cada Bandcamp que descubro, todos me parecen interesantes. Devoro Flickrs y Deviantarts. Disfruto entrando a foros y conociendo a artistas de pacotilla como yo que no dan una a derechas, o a artistas auténticos que se ofrecen con total amabilidad a compartir conocimientos y a enseñar a los novatos.

Es cierto que no nos encontramos en una década de grandes ideas ni de grandes revoluciones artísticas, pero estamos ante una gran posibilidad. La posibilidad de trabajar todos juntos, como estamos haciendo de un tiempo a esta parte, hasta que, entre todos, consigamos crear algo grande de lo que las generaciones venideras se sientan orgullosas.

Entre todos podemos crear una época y marcar una tendencia.

Ya está en marcha y no para.

Os animo a que os unáis. A que cojáis la guitarra de vuestro padre, o la armónica que os regalaron repetida durante 5 cumpleaños, incluso a que saquéis un poco de pasta del banco y os compréis un pequeño piano o un puto ukelele. Pero no dudéis en crear, en recrearos en vuestro cuarto y, sin vergüenza alguna, os pongáis a tocar, lo que os salga.

Ganas, esfuerzo, tecnología, imaginación, lecturas, ayuda, amigos, Internet...

Amigos, estamos ante la edad de la unión y la ayuda mutua. Es la hora de compartir y de trabajar entre todos para sacar esto adelante. Gran oportunidad.


Y ahora, un niño tocando "My heart will going on" de Titanic. Al piano. Seguramente se llame Jackie o Charlie, o Todd.




lunes, 31 de mayo de 2010

M.I.A. y yo

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Este verano promete.
Tan solo vais a tener dos cosas en vuestra cabeza.

A mi y a M.I.A.



viernes, 21 de mayo de 2010

Un inciso

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Antes de publicar el artículo que os debo sobre la música y la nueva era de los artistas globales, me voy a permitir el lujo de escribir sobre moda.
El verano ya ha llegado, por lo menos a la zona geográfica donde yo me encuentro.
Puesto que el cambio climático ya es nuestro compañero y de un tiempo a esta parte estamos aprendiendo a convivir con él, qué mejor manera de ayudaros con la prenda de este verano.
Si sois listos me vais a hacer caso:







Amigos, ¡¡¡¡¡¡vuelven LOS ROCKIES!!!!!!!!! : D

lunes, 12 de abril de 2010

Mi condición

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No es este blog un lugar idóneo para encontrar textos personales, sentimentales o baratijas emocionales. En estos artículos suelo colocar cosas que son realmente importantes para mi, aunque algunas las podais catalogar de banales, pero todas tienen un gran significado para mi, y esa es precisamente la finalidad de que las recopile. Que alguna que otra persona pueda disfrutarlas como yo.
El caso es que hoy me dispongo a hablar de algo que sé con certeza, es importante para todos y cada uno de los que esteis leyendo. Una madre.
Yo solo tengo una, y voy a hablar de ella. Luego si quereis hablare de las de los demás.

Mi madre es como una gran nave espacial, a veces el Enterprise y a veces la Estrella de la Muerte.
Una nave gigantesca, en la que hace el papel de capitana y al mismo tiempo de nave.
Mi madre se gobierna a ella, y al mismo tiempo nos gobierna a todos los demás. Obviamente no se trata de una dictadora ni mucho menos, pero si de una jefa en toda regla.
Me la imagino como una nave espacial por lo poderosa, decidida, lo compleja, lo peligrosa y lo segura que parece.
¿Alguna vez os habeis preguntado al ver una nave espacial en una película, para qué sirven tantos recobecos, cables, tuberias, mandos, pilotos, lucecitas, lasers, cabinas, puertas... etc?
Así es mi madre. Al conocerla se esforzará en sonreirte, dirigirse a tu territorio, mostrarte que lo conoce, hacer la conversación y la convivencia lo más cómoda posible y hacerte sentir bien.
Pero luego, una vez dentro de la nave, cuando pasas a formar parte de la tripulación de la nave Mama, te das cuenta de lo abrumadora que resulta, de el respeto que le tiene la gente que ya formaba parte de esa tripulación, y de que si tu elección es quedarte dentro tienes que saber a lo que te "enfrentas".
Una gran tripulación guiada por la nave. Todos seguros. Todos contentos. Todos sonriendo. La capitana también, de ver que todo marcha correcto. Que no hay ningún peligro. Que las misiones salen bien una detras de otra.

50 años de viaje dan para mucho. En mi caso, llevo solo la mitad del trayecto, unos años reales menos, y otros años de despiste que también estan borrados de mi historial de tripulante...
En todos estos años, creo que he tenido la mejor madre del mundo. Y ojo, vuestras madres también son las mejores del mundo, por una simple razón. Gracias a nuestra madre somos lo que somos. Esta es una frase muy trillada, pero es la pura verdad.
En mi caso, y reuniendo todos mis valores, mis defectos y mi forma de ver la vida, mi madre consiguió hacer de mi quien hoy soy. A mi madre le debo mi condición.

Mi madre sabe todo de la vida. Mi madre conoce la respuesta a todos los problemas, hasta los que no intento resolver mediante ella, en un momento utiliza su escaner espacial y detecta las anomalías en el espacio-tiempo para resolverlas de un plumazo.
No se le puede esconder nada a la maldita nave espacial.
Mi madre es la persona más culta que he conocido en mi vida. Arte. Personajes. Política. Música. Pintura. Cine. Ahí es donde he intentado pillarla, aunque no creo que lo haya conseguido del todo.
Para una persona de su condición, ningún regalo material puede sorprender. Muy dificil. Por primera vez en mi (nuestras) vidas, el tripulante le ha proporcionado un manual a la nave. Aunque suene absurdo y quizas el contenido del libro no sea de mucha utilidad a la hora de proseguir con el viaje, resulta simbólico que el alumno pueda enseñar algo al maestro. Que las nuevas generaciones continúen con la condición que se lleva tantos años forjando.
Y lo seguirá haciendo. Y salvo alguna excepción como esta, con lecciones para la tripulación por parte de la nave. Porque a todo lo que aspiran los pequeños persojanes que viajan en la nave es a poder ser algún día capitanes.
Me llevas media vida de ventaja, pero para quien realmente eso es una ventaja es para mi, que tengo ejemplo, heroína, tengo madre y consejera, tengo modelo a seguir y tengo la ventaja de jugar siempre sobre seguro cuando hago las cosas como las harías tu.

Te quiero mama. Gracias por mi.

lunes, 22 de marzo de 2010

Delorean, y cómo vivir la vida.

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Había escrito todo un artículo con opiniones, críticas, datos y referencias sobre Delorean, pero he llegado a la conclusión de que los textos cortitos son más amenos a la hora de leer el blog, y de que existe una manera de definir a este grupo bastante sencilla.

Para mi Delorean son como una chica. Como una chica preciosa, guapa. La novia que siempre habías querido tener. La tia que te gusta desde hace mucho tiempo, y que por fín has podido conquistar.

Dos sentimientos encontrados y enfrentados en tu cabeza a la hora de pensar en ella:
Por un lado, llevabas tanto tiempo buscandola, y estas tan felíz y contento, y es tan preciosa, y la disfrutas tanto que necesitas decirle al mundo lo que la quieres, lo bonita que es y lo bien que os lo pasais juntos.

Pero por el otro lado, se trata de algo tan precioso, que te da miedo que los demás la conozcan. Una sensación de egoismo, de querer que sea solo para ti. De nadie más. Se trata de un tesoro y lo has encontrado tu, y si los demás no lo han encontrado antes es que no se merecen disfrutarlo.
Delorean es un grupo de música Dance con toques personales al mismo tiempo.
Fiesta y cama.
Sexo y hacer el amor.
Bañador y Traje.
Cada vez que los escucho necesito tener intimidad, estar solo y disfrutarlos. Y al mismo me entran ganas de coger el disco y pasar casa por casa, fiesta por fiesta, coche por coche, radio por radio, persona por persona y enseñarles semejante obra de arte.

Os presento al grupo que ha conseguido juntar a todas mis novias en un disco:

Delorean



Música, Verano, Agua, Fresa, Amigos, Sexo, Gafas de Sol, Chicas, Coca Cola, Cesped, Brisa, Drogas, Electrónica, Carreteras, Carícias, Rubias, Morenas, Altavoces, Calles, Parques, Amaneceres, Playas, Fiestas, Sintetizadores,Conversaciones, Manos, Ojos, Tú.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Conversaciones

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A menudo me pregunto por qué las conversaciones que mantengo a diario no son iguales a las que veo en las películas o en las series.

Mis conversaciones son monótonas y aburridas en el 70% de los casos que experimento en un día. Y no estoy culpando a la gente con la que charlo... sino que me culpo directamente ami y a mis circustancias no-cinematográficas. Creo que tengo en la cabeza tantas frases, diálogos, guiones, gestos y escenas del cine que cuando mantengo una conversación normal me siento defraudado, siempre espero que ocurra algo más, o que la otra persona me deje anonadado con una frase lapidaria, pero pocas veces ocurre. Siempre espero la reacción idonea por parte de esa persona, pero nunca llega...

De entre todos los recursos cinematográficos para construir una escena con una conversación, hay uno que envidio sobre todos los demás: Los finales. No los finales de las pelis, sino los finales de las conversaciones. Os pongo en situación:




[Charly acaba de ser abandonado por su novia, Mindy, y reune el valor necesario para abordarla en su taquilla y recriminarle su actitud]
- ¿Acaso ya no me quieres?

- Si. Claro que te quiero. Pero te mereces algo mejor que yo. No soy buena para ti.

- BLABLABLABLABLABLABLA

- BLABLABLABLABLA!!! BLABLABLABLA

-Lo siento Charly, pero lo nuestro no puede funcionar.


(Aqui llega el momento del que os hablo)

- Esta bien Mindy, tu ganas. Solo quiero que sepas que siempre te querré. Algún día te daras cuenta de que todo esto es un error, y yo estaré esperandote. Sea cuando sea. Te esperaré.

[Charly se da la vuelta y sale de plano por la puerta del instituto, mientras Mindy se queda pensativa apoyada en su taquilla mirando al suelo]

¡¡¡JUSTO ESE MOMENTO!!!
Charly la ha dejado super pillada y con sentimiento de culpa, le ha dicho una frase previamente ensallada y ha funcionado tal y como había pensado. Ahora se da la vuelta, se pira del lugar, y Mindy se queda donde esta reflexionando. Misión cumplida.
¿Os imaginais esa situación en vuestras vidas? No voy a escribir el ejemplo entero, pero en el momento en que yo o cualquiera nos diesemos la vuelta, la tia (o el tio) diria:
¿PERO A DONDE VAS?!
Y vosotros responderíais: Pues me voy, reflexiona sobre eso, ¿no?
Y ella: Pero vamos aver, ¿me dices eso y te vas? Tenemos que hablar, ¿no? No te vayas, espera!
Y vosotros: No no, aver. No lo coges. Yo me voy indignado y tu te quedas... osea... esque no me he ensallado más partes de la conversación... quédate aqui por favor.
Y ella: ¿Pero qué coño dices de que me quede aqui? Si las clases ya han terminao, me voy a mi casa, vivo en la misma calle que tu, vamos a hablarlo, que pareces mongolo...
Y vosotros: Phhh... pero...
Y salis a correr.

Con esto solo quiero hacer un llamamiento a la reflexión.
¿No pensais que las cosas, los problemas cotidianos, el amor, las peleas, las dudas, las situaciones... serían mucho más faciles si utilizaramos los silencios y las escapadas de las películas?
Tan facil como eso.
Cuando ya no tenemos nada más que decir, nos vamos. Y la otra persona no nos persigue, simplemente exclamará vuestro nombre "Pi..Piter!! Espera!!" pero se queda en su sitio, pensando, reflexionando sobre lo que le hemos dicho, y hasta que no ocurra un salto en el tiempo dentro del guión y nos volvamos a encontrar no nos dirá lo que ha pensado.

Pensar en frio.